¿Qué pasa después de una mediación familiar?
Después de una mediación familiar: ¿qué viene?
Llegaste a mediación.
Conversaste.
Y finalmente ocurrió una de estas dos cosas:
Llegaron a un acuerdo.
O no lograron ponerse de acuerdo.
¿Y ahora qué?
El final de una mediación no siempre significa que el proceso haya terminado completamente. Dependiendo de su resultado, existen pasos posteriores diferentes.
Si llegamos a un acuerdo
Cuando las partes alcanzan un acuerdo, este queda registrado en un Acta de Acuerdo.
El acta es enviada al Tribunal de Familia para su aprobación.
Una vez aprobado judicialmente, el acuerdo adquiere la misma fuerza obligatoria que una sentencia.
Esto significa que lo acordado puede ser exigido legalmente.
Por ejemplo, si se acordó una determinada pensión de alimentos, un régimen de relación directa y regular o determinadas condiciones respecto del cuidado personal, ese acuerdo pasa a tener efectos jurídicos una vez aprobado.
¿Y si después cambian las circunstancias?
La vida familiar cambia.
Puede cambiar el trabajo de uno de los padres, las necesidades de un hijo, los horarios, las distancias entre los domicilios o muchas otras circunstancias.
Si esos cambios afectan el cumplimiento o la pertinencia del acuerdo, las partes pueden iniciar un nuevo proceso de mediación para intentar modificarlo.
Por eso, un acuerdo no necesariamente es “para siempre”.
Debe responder a la realidad familiar y puede requerir modificaciones cuando las circunstancias cambian.
¿Y si se incumple un acuerdo que ya fue aprobado?
Si existe un acuerdo aprobado judicialmente y una de las partes no lo cumple, se puede solicitar su cumplimiento ante el Tribunal de Familia.
Esto es particularmente importante en materias como alimentos.
Un acuerdo no solamente busca que las personas “se comprometan”.
Cuando es aprobado por el tribunal, tiene efectos jurídicos que permiten exigir su cumplimiento.
¿Mediación o juicio?
La mediación y el juicio no son exactamente alternativas equivalentes.
En la mediación, las partes construyen la solución.
En un juicio, el tribunal toma la decisión.
Por eso, cuando existe una posibilidad real de diálogo, la mediación puede permitir que las personas construyan acuerdos más ajustados a su realidad familiar.
Pero cuando el acuerdo no es posible, el sistema judicial sigue siendo una vía para resolver el conflicto.
La mediación no elimina los tribunales.
Los tribunales son el camino cuando las partes no logran resolver sus diferencias mediante acuerdo.
Una buena decisión comienza con información
Cuando una familia enfrenta un conflicto, es normal sentirse confundido.
¿Tengo que mediar?
¿Puedo llegar a acuerdo?
¿Qué pasa si la otra persona no acepta?
¿El acuerdo tiene valor legal?
¿Y qué hago si no se cumple?
Conocer el proceso permite tomar decisiones con mayor tranquilidad y entender que mediar no significa renunciar a tus derechos.
Significa intentar primero una forma diferente de resolver el conflicto.
Mediación Eficaz: construir acuerdos pensando en el futuro
En Mediación Eficaz creemos que los conflictos familiares pueden abordarse de manera seria, respetuosa y eficiente, buscando soluciones que consideren las necesidades de todas las personas involucradas y, especialmente, el bienestar de niños, niñas y adolescentes.
Acompañamos procesos de mediación familiar en materias como:
- Pensión de alimentos
- Cuidado personal
- Relación directa y regular
- Acuerdos y otras materias susceptibles de mediación familiar
Nuestro propósito es facilitar un espacio seguro y profesional para que las partes puedan conversar, comprender sus diferencias y construir acuerdos.
¿Necesitas iniciar una mediación familiar?
Conoce nuestros servicios y agenda una orientación en Mediación Eficaz.
Mediación Eficaz
Conversar hoy para construir acuerdos que funcionen mañana.